Número de reclamo y Libro de quejas, ¿te los dan cuando los exigís?

Infaltables: número de reclamo y libro de quejas. Te contamos brevemente qué debés tener en cuenta.

Todas las gestiones y trámites que los consumidores realizan por teléfono, e-mail o personalmente tienen que registrarse con un número de reclamo, queja, consulta o gestión, para dejar constancia escrita. La Ley 4.388, de noviembre de 2012, obliga a las empresas proveedoras de bienes y servicios, a solicitar el e-mail al usuario y enviar por esa vía, en forma inmediata, el número.

Otra ley, la 2.247, de diciembre de 2006, dice que todos los comercios situados en la Ciudad que brinden atención al público deben contar con un libro de quejas, agradecimientos, sugerencias y reclamos. "Desde que nos despertamos hasta que nos dormimos consumimos productos y servicios, nos conectamos a Internet, cargamos crédito en el celular o compramos a través de una publicidad", describió Vilma Bouza, directora general de Defensa al Consumidor de la Ciudad. "Por eso –siguió–, conocer nuestros derechos y hacerlos valer resulta una acción positiva para todos: cada reclamo es un llamado de atención para las empresas y promueve un mejoramiento de las condiciones en que se venden los productos y servicios". Para Susana Andrada, presidenta del Centro de Educación al Consumidor(CEC), la clave está en el empoderamiento del consumidor. "Sólo cuando reclaman por sus derechos, los usuarios logran cambiar las actitudes abusivas de las empresas. Las leyes tienen validez, pero cobran sentido cuando se llevan a la práctica", explicó. Y recordó el ejemplo de unos años atrás, cuando los consumidores no pedían el número de trámite o reclamo que realizaban ante una empresa de servicio. "Al final, después de mucho insistir para que la gente los exigiera, las empresas cambiaron la actitud y hoy brindan ese número sin que el consumidor lo pida".

Para denunciar el incumplimiento de estas leyes hay que recurrir a Defensa del Consumidor de la Ciudad de Buenos Aires. En Facebook y Twitter. También se puede llamar al 147 o concurrir a las sedes comunales.